Pensamiento Amerindio

 

EL LENGUAJE CÓSMICO DE LOS ANDES

Los ancianos de sabiduría, a finales del octavo pachakuti (período de 500 años según el calendario andino) se reunieron a descifrar el tiempo que se advenía para el noveno pachakuti. Leyeron en el mapa celeste la llegada para el continente de un período difícil, pero imprescindible. Se imponía un gran sacrificio, para que la humanidad madure en el tiempo. Había que planificar una estrategia para la permanencia de la sabiduría sagrada y el conocimiento iniciático.

En las ceremonias del fuego observaron que llegarían los hombres barbados a arrasar con todo: traerían epidemias, guerras, ambición, engaño, dominación, muerte. Ese momento era un hecho irremediable; pero necesario para que se produzca el encuentro de dos realidades, de dos mundos, y crecer juntos al florecimiento de la conciencia. Hasta que ello madure, lo mejor era esconderse, aislarse, perderse en el tiempo, para que el hombre pálido no pudiese aniquilar el conocimiento milenario. Incluso habría que entregarle lo que él tanto ansiaba: la tierra y todas sus riquezas. Aunque seria solamente un préstamo que duraría 500 años (pachakuti). Un momento de renunciación hasta regresar y continuar tejiendo la cultura cósmica. Un periodo necesario de oscuridad para que luego retorne la luz en toda su magnificencia.

El camino sagrado habla de los 7 estados de conciencia en la espiral de la vida o en el devenir espiritual del cosmos. Cada nivel de conciencia es un nivel de conocimiento y de transformación a un estado más espiritual. Comprendieron que la humanidad como tal había vivido 3 estados, que son los 3 niveles primarios, y que debían avanzar al siguiente paso. Llegaron a la conclusión de que pasar al cuarto estado se necesitaba hacerlo en conjunto, pues para que la conciencia se transforme deben ser entre todos de la misma especie. Además por operatividad práctica, pues quienes estaban en segundo y tercer nivel no permitirían el cambio de conciencia. Y por otro lado, por ley de reciprocidad había que elevar a los de estado inferior, para que a su vez ellos impulsen a los que ya están en camino al quinto nivel. En otras palabras, vieron que se hacia necesario crear una nueva humanidad, la cuarta raza a través de un cruce genético y energético entre todos los pueblos y culturas del mundo. Esta comprensión de lo que arribaba para los nuevos tiempos, les llevo a delinear un proceso que permita dar a luz a la nueva humanidad, proceso que duraría 500 años hasta el 2012 –2015, en que se entre claramente al camino del cuarto estado de conciencia, y paralelamente se abra la puerta del quinto estado.

Efectivamente así acataron todos las ordenes: Atahualpa fue el encargado de iniciar este proceso, como Inca tenia la responsabilidad y debía cerrar la etapa, pero como así mismo tendría que abrirla después de 500 años. Atahualpa preparó un gran recibimiento con danzas, regalos, toda una gran fiesta (Moctezuma hizo igual en México, acatando la decisión del Gran Consejo de Ancianos de América). Se entregaron a los invasores, pero ellos pensaron que era una trampa y los aniquilaron, posteriormente lo hicieron con Atahualpa y Moctezuma. El invasor creyó que de esta manera los habían conquistado, cuando era al contrario. El conquistador pensó que tenia el tesoro con el oro, sin saber que el verdadero tesoro son los conocimientos de los misterios y secretos de la libertad total, que es verdaderamente el tesoro más grande descubierto por la humanidad, y que estaba bien protegido y guardado por los caminantes solares.

Los Guardianes de la Tradición para proteger el conocimiento cósmico y ancestral hasta su nueva difusión, siguiendo con precisión las instrucciones dadas, de modo que estas fueran guardadas y conservadas lo mas fielmente posible, se fueron a la selva tupida, y otros, a lo mas alto de las montañas donde construyeron nuevos poblados. En esos lugares, se conservaría y se prepararía a los que tendrían la misión de develar el conocimiento sagrado a las nuevas generaciones, en el décimo Pachakuti. De igual manera, las mujeres en cumplimiento de la decisión de los sabios Abuelos para tejer la nueva raza, tuvieron hijos de los españoles y posteriormente de otros pueblos. Las mujeres mas evolucionadas que los hombres, compartieron su conciencia espiritual, genética y energéticamente, a sus hijos en un proceso de maduración de 500 años.

Todos entraron en un periodo de letargo, de introspección, de maduración, para juntamente con la Pachamama ir reconstituyendo al nuevo humano, principalmente en América y después en el mundo entero. Se pusieron en cautiverio, en sueño, en acumulación de poder para guiar el proceso, para gestar el nuevo mundo, para ayudar a la formación de nuevos imperios que indirectamente permitan a estos pueblos volverse pequeños y aislados, para guardar lo más natural y primitivo el conocimiento sagrado, hasta el momento oportuno de su retorno.

Ha pasado ese periodo y hoy tenemos ese hombre nuevo, ya tenemos los primeros que nacen directamente en el cuarto estado de conciencia, son los que hoy les llaman niños índigo, niños de cristal, aunque en realidad son niños jade o turquesa, pues los indigo son de quinto estado. Tal como lo planificaron los hombres de sabiduría de América, ahora tenemos el despertar del homo sapiens intuitivus, gracias al proceso de maduración genética de estos 500 años, y que a partir del 2012 será mucho más evidente por la nueva energía que abrirá el camino del cuarto nivel. Y que al mismo tiempo es el surgimiento de la etapa de preparación hacia la humanidad del Quinto Sol.

No es ninguna casualidad, que en América actual se han reunido todas las culturas y tradiciones de la humanidad, y han generado una nueva cultura, arte, ciencia. No es azar, que los pueblos de Amerindia estén encabezando este proceso de nueva conciencia espiritual (resurgir del chamanismo). No es coincidencia, que el centro de la energía se ha trasladado desde los Himalayas hasta los Andes, como lo han reconocido todas las tradiciones místicas y esotéricas del mundo. No es caso fortuito, que hoy exista los Estados Unidos de América o Brasil, países muy diversos y al mismo tiempo los más aglutinantes de las diferencias, con un nivel de democracia interna aceptable. EE.UU. es actualmente el más importante referente en todos los ámbitos, sin desconocer ciertas exageraciones e intereses personalistas. No es caso fortuito, que la mayoría de inmigrantes en España (puerta de entrada a Europa) son sudamericanos.

La nueva conciencia que se ha ido germinando en estos 500 años, nos esta permitiendo arribar a un nuevo concepto sobre las relaciones humanas y geopoliticas. Los nacionalismos y fundamentalismos se han ido aplacando paulatinamente. Hoy hay un movimiento consciente sobre la guerra, las dictaduras, el extermino de la naturaleza, la intolerancia racial, sexual, religiosa... Cada vez avanzamos mas en la creación de una cultura planetaria, que aprende a respetar todas las manifestaciones singulares o particulares, y al mismo tiempo tiene una actitud universal. Porque no hay particularidad sin universalidad y viceversa. La civilización del enfrentamiento de estos 5000 años va su fin, el tercer nivel de conciencia es de lucha contra el miedo y la desconfianza mutua, estamos en lo mas alto de la cúspide y al mismo tiempo en su descenso rápido. Este ciclo del tercer nivel, de conflictos va a dar un nuevo ciclo, el del descubrimiento de la integración y la unidad. En los próximos 500 años lograremos una mejor convivencia y un mayor despertar espiritual. La era de Aquarius en conjunción con el Helius o Inti será más luminosa.

Gracias a los Ancianos que guardaron el conocimiento, hoy es posible redescubrir el dorado del conocimiento, y es posible comprender este proceso de 500 años, y de entender todo su saber cósmico, que para algunos puede parece mágico o increíble, pero que es sencillamente ciencia sagrada, conocimiento de las leyes del universo, humildad y paciencia de gentes con un nivel de conciencia alto. Ahora, ellos están listos para que todos podamos beneficiarnos del tesoro de los misterios y encantos de la conciencia. Ellos lo saben y están aguardando por nosotros para compartirnos. Están esperándonos para que vayamos humildemente, con respeto y con sinceridad a recibir esos regalos que nos permitan transitar adecuadamente por el cuarto sendero: Aprender a hablar con las piedras, plantas, animales. Descubrir la vinculación sagrada con las montañas, ríos, cascadas, valles. Establecer la conexión con el espíritu del agua, fuego, viento, tierra. Instruirse en la ciencia sagrada y los misterios iniciàticos. Prepararse para vivenciar la interrelación con el Tayta Inti (Padre Sol) y la Pachamama (Madre Tierra). Ejercitarse en el despertar de la conciencia y adentrarse a otras realidades para su transformación. Entrenarse en las practicas de elevación energética y de ascenso espiritual. Iniciarse en los procesos para la fusión cósmica con la Energía Infinita y Atemporal.

Todo esto ha sido posible porque América se entregó para abrir el camino del nuevo nivel de conciencia, para ser el vientre donde se genere esta transformación. Fueron sus hombres y mujeres sabios los que guiaron este proceso, aunque hoy aparecen como que fueron los vencidos y conquistados, como los más pobres e ignorantes, como los más primitivos y atrasados. Pero como pueblos sabios sabían que luego vendría la recompensa, que era necesario un sacrificio de 500 años pero imprescindible para poder avanzar al siguiente paso en la construcción de la sociedad del Quinto Sol, y el despertar del sexto estado de conciencia y posteriormente del séptimo, razón de la existencia y misión de la humanidad.

Ahora, la profecía: El retorno del hombre rojo (Inkari, Quetzalcoalt, Comizahual..), se ha cumplido... Aquí estamos nuevamente los Hijos del Sol. "Kaipimi canchic, Intichurikunapak".

ATAWALLPA M. OVIEDO


 

 

LOS TAYTA YACHAKS (ABUELOS DE SABIDURIA)
ME ENSEÑARON:


. Que el Gran Orden Universal construyo desde el vació al Gran Espíritu que habita en todos los seres de la creación.
. Que hay un mudo material y un mundo espiritual, visible e invisible, ordinario y no ordinario.
. Que el sol es nuestro padre y la tierra nuestra madre, y de su unión nacieron todos los seres que habitamos en este planeta.
. Que todos los seres somos "personas ", porque cada uno cumple una función necesaria para la reproducción y transformación de la vida. Las estrellas, los ríos, las piedras, son seres en diferentes procesos o niveles de laconciencia. Cada uno con su propia inteligencia, sabiduría, sentimientos.
. Que todos los seres y habitantes del universo somos hijos del amor de nuestros padres cósmicos, y que los seres humanos no somos ni más ni menos que otros seres.
. Que el camino de la sabiduría está teñido de humildad y sencillez.
. Que en el universo existen puntos energéticos, cuya misión es guardar el equilibrio natural, armonizándose y ajustándose en el tiempo.
. Que no existe el bien y el mal: solo "el bien y el menos bien", la oposición complementaria y no la antagónica. La una necesita a la otra y viceversa.
. Que no solo nos alimentamos de plantas o animales, sino que también vivimos de la energía de una montaña, de la fuerza de un océano, del poder del viento que corre en un valle, del espíritu de una cascada.
. Que el rito de la comida debe ser bendecido, porque es el fruto de la unión de la Pachamama y del Tayta Inti, fruto de lo cual seguimos prolongándonos en el tiempo y en el espacio.
. Que CUATRO son los elementos esenciales de la naturaleza: el fuego, el aire, el agua y la tierra. El norte, el sur, el este y el oeste. El anciano, el adulto, el joven y el niño. El verano, el otoño, el invierno y la primavera. El alba, el día, el crepúsculo y la noche. La luna creciente, la media luna, la lu­na llena, y la menguante.
. Que todo está interconectado: lo que pasa en el vientre de la mujer pasa en el vientre de la tierra. Que la alegría del sol es nuestra alegría. . Que la redondez de la madre luna cada mes, equivale al ciclo menstrual de la mujer.
. Que la muerte no existe. Todo tiene vida propia y se transforma. Que solo hay energía recicladora.
. Que una cosa es "saber' y otra "creer". Todo está creado y lo único hay que hacer es descubrirlo, desempolvarlo y limpiarlo. No es lo mismo “creer”, "crear" o "criar".
. Que todo es sagrado, y que la vida es un continuo ritual para la ceremonia de celebrar la existencia y el infinito.
. Que el Gran Orden Universal es todo y nada a la vez, es la síntesis de todas las leyes celestes. Es atemporal e infinito. Y todos los seres somos su expresión, una parte de su manifestación vital. Todos los seres somos componentes de su esencia energética.

ATAWALLPA M. OVIEDO

 

 

EL RETORNO DEL HOMBRE ROJO

Cuenta una antigua tradición, que cada una de las regiones y puntos cardinales de la Madre Tierra están conectados o vibran con un color en especial. Europa y el norte, con el blanco; Africa y el sur, con el negro; Asia y el este con el amarillo; Amérika y el oeste, con el rojo. Con el azul (integrador) de los mares y el espacio, se completan los cinco colores básicos, de cuyas uniones se configura nuestra complementaria naturaleza.

Así mismo, tienen relación con el verano (negro), el otoño (rojo), el invierno (blanco) y la primavera (amarillo). O las edades del ser humano: el niño (blanco), el joven (rojo), el adulto (negro), y el anciano (amarillo). Los elementos de la naturaleza: el fuego (rojo), el aire (blanco), el agua (azul) y la tierra (negro). Los momentos del día: el alba (blanco), el día (amarillo), el crepúsculo (rojo), y la noche (negro). O las dimensiones del "ser": la mente (negro), el cuerpo (amarillo), el espíritu (blanco), y la afectividad (rojo)...

Cada uno de ellos ha tenido su esplendor en distintos tiempos. En este último período fue el renacimiento del blanco, de Europa y todo lo que estaba al norte; de igual manera han tenido los otros, su tiempo de apogeo, plenitud y decadencia. Hoy vivimos el retorno del hombre rojo, el renacimiento de Amerrikua. Ahora nos toca a nosotros dar un nuevo aporte a la humanidad, a la ciencia, a la sabiduría. Este resurgir coincide con otro retorno, de todo lo femenino y del conocimiento sagrado.

Es parte del saber profundo, de la planificación del tiempo y el espacio, de la interacción de la energía infinita y atemporal... Retornan el conocimiento cósmico y milenario, la sabiduría trascendente, la ciencia celeste y telúrica, el saber iniciático; es decir, las leyes universales y naturales, que todos los pueblos de tradición de la humanidad alcanzaron, fruto de su compenetración y fusión con la inteligencia suprema.

Retornan sus seres de sabiduría y de conocimiento, que fueron nombrados de distinto modo de acuerdo a su lugar de origen y a su nivel de profundidad: Men (México); Piaches (Venezuela); Pakos, Altomisayos, Laikas (Perú); Yatiris, Kallawayas, Challapatas (Bolivia); Teguas, Inganos (Colombia), Yachays, Uwishus (Ecuador)...

El conocimiento vuelve a tener una concepción unificadora, multilateral, totalizadora. El conocimiento anterior vuelve y se reajusta en este nuevo tiempo, se reacomoda para dar su aporte y contribuir a construir una nueva humanidad. No es un regreso al pasado, sino el retorno del pasado al presente, en este tejer constante.

Es momento para volver a hablar con las piedras, plantas, animales; de reencontrar la vinculación sagrada con las montañas, los ríos, las cascadas, los valles; para recuperar la conexión con el espíritu del agua, del fuego, del viento, de la tierra; para reencontrarse con los procesos de acrecentamiento de la conciencia y adentrarse a otras realidades invisibles, para desempolvar de la mente todo la ciencia y tecnología material y sutil desarrolladas por los abuelos, para vivenciar el reencuentro telúrico con todos los seres, para reiniciarse en los procesos de fusión cósmica.

Vuelve lo esencial, porque solo lo profundo pervive en el tiempo y en el espacio. Vuelve lo sano, lo productivo, lo positivo, para generar más vida. Volvemos a nuestras raíces básicas, a nuestras fuentes primarias, a un nuevo período de crecimiento, de nuevas germinaciones, de nuevos frutos y nuevos aromas. Avanzamos y regresamos para no perdernos en el camino; para no creernos superiores al Creador, para recuperar nuestra sencillez y humildad y volver a ser naturales y "salvajes"; es decir, a vivir en armonía y coherencia con nuestra verdadera esencia.

Este cambio, se inscribe en el camino rojo. A principios de esta década atravesó el umbral la nueva luz y ha comenzado a expandirse en los corazones más sensibles. Ya no es nada raro, descubrir a muchos artistas, ecologistas, escritores, médicos, periodistas... inquietos por descubrir, por reencontrarse con las formas más sutiles e invisibles del conocimiento de tradición...

A este reencuentro también se está preparando la Madre Tierra, porque ha comenzado un cambio mayor, dentro de estos cambios pequeños de las distintas regiones. Ahora advenimos a un cambio geológico de polaridades (movimiento de precesión), de reajuste, de reacomodo de la Tierra Inteligente, como parte de su proceso propio y autónomo de crecimiento y maduración.

Los hombres y mujeres que guardaron la tradición, estuvieron todo este tiempo preparándose para el renacimiento. Catorce generaciones trasmitieron la cultura Iniciático - Geocosmológica a sus aprendices, hasta el momento de salir a la luz y divulgarlo ampliamente. Ese tiempo ha llegado, es hora de volver a refrescar la memoria de los hermanos que cayeron en la obnubilencia y que en ese camino fueron olvidando su identidad cultural . Es época de reactivar a los que se encasillaron en ideologías y concepciones metafísicas, y perdieron la mirada profunda e integral de la cosmovisión.

A estos mensajes o profesías se los conoce con diferentes variantes y nombres en las distintas regiones de Amérika: en el mundo andino con El retorno del Wirakocha y del Inkarrí, en México con el retorno del Ketazkoalt, en Guatemala con el retorno de Kukulkan, en Colombia con el retorno de Bochika y la Mama Grande, en Argentina con la Flor del Ceibo, en Honduras con el Komizahual, en Panamá con el Ibeorgun... Todas las cuales hablan de lo mismo, de un regreso y de un resurgir del hombre rojo cuando el sol se levante en mitad de la noche.

La profecía se está cumpliendo tal como lo vieron los ancianos, tal como lo descifraron en el lenguaje celeste, tal como estaba escrito sucedería en el mapa cósmico.

Atawallpa M. Oviedo


 

 

Extractos del libro
" Neither Wolf nor Dog. On Forgotten Roads with an Indian Elder"
por Kent Nerburn
New World Library, 1994

"Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.

Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces."

 

 


LA CARTA DEL JEFE SEATLE

El año 1854, el presidente de los Estados Unidos le hizo a una tribu indígena la propuesta de comprar gran parte de sus tierras, ofreciendo en contrapartida, la concesión de otra "reserva". La carta de respuesta del Jefe Seatle, distribuida por la ONU (programa para el medio ambiente) y más adelante publicada íntegramente, ha sido considerado, a través del tiempo, como uno de los más bellos y profundos pronunciamientos hechos sobre la defensa del medio ambiente.

¿ Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?, esta idea nos parece extraña. Si no somos dueños de la frescura del aire y del brillo del agua, ¿cómo es posible comprarlos?. Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva con sigo la historia del hombre piel roja.
Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.
Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Washington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar de que ella es sagrada, y deben enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.
Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, vosotros deberéis dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Una porción de tierra, para el tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa. La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.
Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las vuestras. Tal vez sea por que el hombre piel roja es un salvaje y no comprenda. No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera, o el batir las alas de un insecto. Más tal vez sea por que soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.¿ Que resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas al rededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.
El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre - todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, el debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados. Por lo tanto, vamos a meditar sobre vuestra oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo como es que el caballo humeante de fierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.¿ Qué es el hombre sin los animales?. Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales, en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo. Vosotros debéis enseñar a vuestros niños que el suelo bajo sus pies son la ceniza de vuestros abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a vuestros niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos. Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; el es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo. Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Vosotros podéis pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, El es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre blanco. La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos. Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.
¿ Dónde están los árboles?, desaparecieron.
¿ Dónde está el águila?, Desapareció.
Es el final de la vida y el inicio de la sobrevivencia
.

 

 

 

TESTAMENTO DE MANCIO SIERRA

Testamento del siglo XVI dirigido a los reyes españoles : "Yo, el capitán Mancio Sierra de Leguizamón, vecino de esta gran ciudad del Cuzco y el primero que entró en ella en los tiempos que la descubrimos y conquistamos, declaro, antes de empezar mi testamento, que hace muchos años que he deseado advertir a Su Majestad, el rey don Felipe II, lo que he visto a causa de haber tomado parte en el descubrimiento, conquista y población de estos reinos.

Cuando les quitamos estos reinos a los Incas, que eran quienes los poseían, los hallamos de manera tal que no había en todos ellos ni un ladrón, ni un hombre vicioso ni holgazán, ni una mujer adúltera ni mal y los hombres tenían sus ocupaciones honestas y provechosas. Y las tierras y montes y minas y pastos y caza y maderas y todo género de aprovechamiento estaba gobernado y repartido de suerte que cada uno conocía y tenía su hacienda sin que otro ninguno se la ocupase o tomase, ni sobre ellos hubiera pleito.

Y las cosas de guerra, aunque eran muchas, no impedían a las del comercio ni éstas a las cosas de labranza y cultivar la tierra. Y todo desde lo mayor a lo más menudo tenía su orden y concierto. Y los Incas eran temidos y obedecidos y respetados y acatados de sus súbditos como gente muy capaz y de mucho gobierno. Para poder sujetarlos u oprimirlos al servicio de Dios Nuestro Señor y quitarles sus tierras y ponerlas bajo la real corona fue necesario quitarles totalmente el poder y mando y los bienes como se los quitamos, a fuerza de armas. Mediante esto y habiéndolo permitido Dios Nuestro Señor nos fue posible sujetar este reino tan grande y tan rico de manera que hicimos siervos a los señores, siendo nosotros tan pequeño número de españoles como éramos.

Quiero que entienda Su Majestad Católica que el intento que me mueve a hacer esta relación es el descargo de mi conciencia, porque me siento culpable de lo que hicimos. Porque conquistamos gente de tanto gobierno como estos naturales, que nunca cometían delitos ni excesos ni exorbitancia tanto que el que tenía cien mil pesos de oro y plata en su casa la dejaba abierta, puesta una escoba o un palo pequeño atravesado en la puerta, para señal de que no estaba allí su dueño; y con esto, según su costumbre, no podía entrar nadie adentro ni tomar cosa de lo que allí había. Y cuando ellos vieron que nosotros poníamos puertas y llaves en nuestras casas, entendieron que era por el miedo que les teníamos a ellos, porque pensábamos que nos querían matar, pero no porque pensasen que era posible que ninguno de nosotros hurtase algo ni tomase a otro su hacienda. Y así, cuando vieron que había entre nosotros ladrones y hombres que incitaban a pecar a sus mujeres e hijas, nos tuvieron en poco por el mal que les hemos dado en todo. Así se vino abajo este reino en ofensa de Dios de tal manera que, a causa de nuestras malas costumbres, los indios pasaron del extremo de no hacer ninguna cosa mala al otro de hacer ninguna o muy poca cosa buena.

Esta situación requiere remedio y eso toca a Su Majestad y si no lo hace correrá por cuenta de su real conciencia, de la mía y de la de todos cuantos conquistamos y poblamos a aquellos que eran reyes y señores y tan obedecidos y tan ricos y de tanto gobierno como eran los Incas. Y ahora han venido ellos y sus sucesores a que su necesidad y pobreza es tanta que ellos son los más pobres del reino, y no sólo esto, aún los quieren obligar a que nos sirvan en cosas tan bajas como son cargar y llevar cargas de una parte a otra y limpiar y barrer nuestras casas y llevar las basuras por esas calles, cargados a los muladares y aún otras cosas más bajas.

Y son muchas cosas de éstas las que se permiten y es bien que Su Majestad lo entienda y lo remedie por descargo de su conciencia y de la de quienes los descubrimos y poblamos y dimos causa a que estas cosas pasen. Advierto a Su Majestad que no soy parte para más remedio del daño: y con esto suplico a Dios me perdone mi culpa, que es la ocasión de ello. Yo confieso que la tuve y tengo y me muevo a decirlo por ver que soy el postrero que muero de todos los descubridores y conquistadores, que como es notorio no hay ninguno sino yo en este reino y fuera de él de todos los que a ellos vinimos. Y pues en esto entiendo que he descargado mi conciencia, empiezo mi testamento de esta manera...".

 

 

 

"EL MUNDO ES BLANCO"

Abruptamente hace 500 años lo blanco se asumió como lo mejor, lo más desarrollado, adelantado, inteligente, bello... Tanto lo repitieron, que como dice un viejo refrán: una mentira mil veces repetida parece después una verdad. Y ha sido tanto así, que ahora todo gira a su alrededor, llegando al extremo de que los otros colores reniegan del suyo y buscan a cualquier precio blanquearse, si es necesario pintándose o recurriendo a la cirugía plástica. El doctor Robert Stolar, un famoso dermatólogo norteamericano, declaró tajantemente: "De ahora en adelante los negros pueden volverse blancos". Y enseñó fotografías de más de una docena de negros antes y después del tratamiento. La cosa ocurría en una asamblea de! la American Medical association. El doctor Stolar dice que el tratamiento dura mas o menos dos años y que si un negro quiere volverse blanco su vida experimentará una profunda transformación. Además, que los negros que se han vuelto blancos encuentran trabajo con mayor facilidad. Una mujer negra que ahora es blanca ha dicho que se le negaba siempre la entrada en un salón de belleza de Manhattan. Desde que es blanca, la han admitido siempre enseguida.

Tal es el nivel de primacía de lo blanco, que ahora los demás colores parecen desentonados, degradantes, feos, inferiores; en contraposición a lo blanco que es sinónimo de pureza, paz, limpieza, divinidad. Tanto ha trascendido lo blanco en un corto período de tiempo de la humanidad (500 años), que antes que el poder político o económico está el poder del color. Un joven blanco pobre tiene más oportunidades que un negro rico. La mayoría de la mano de obra barata de América son rojos (indios). Nunca he visto una negra como cajera de un banco o una india como presentadora de televisión. Con pocas excepciones, esto se repite a nivel mundial. ¿Será pura casualidad?.

Vivimos en un mundo dominado por un solo color, en donde los valores, códigos, pensamientos, tecnologías, ciencias, paradigmas de lo blanco es autoconsiderado y convalidado por los demás como lo más desarrollado, avanzado, primer mundista; y todo lo demas conceptuados como subdesarrollados, atrasados, tercer mundistas. Tal es la influencia y preeminencia de lo blanco, que está autocalificación y autoclasificación socio-cultural establecida y determinada por ellos mismos; ha sido aceptada y es repetida taxativamente por economistas, políticos, sociólogos, antropólogos, intelectuales del intencionalmente denominado tercer mundo. Inclusive aquellos que se autocalifican de progresistas o de izquierda, están convencidos de ello, y repiten el mismo discurso para convencerse a si mismos y por ende al pueblo, por quienes dicen luchar para sacarles del subdesarrollo en que viven.

Todos los más grandes pensadores oficiales, hablan del desarrollo y del progreso en relación, comparación y equiparación con los esquemas y conceptos del pensamiento y vision blanca de la vida. No hay pensador o intelectual, reconocido oficialmente y de cualquier vertiente, que ubique como referente o punto de contraste para el analisis, a otros conocimientos de otras culturas, que no sea básicamente la blanca. Todos consciente e inconscientemente han dado por absoluto, que lo blanco es el clímax, el centro, el eje del conocimiento y de la cultura universal.

Visión vertical de la vida, en donde la cultura blanca es el punto de partida y las demás visiones del mundo la continuación de aquella, en una posición en degrade y escalonada hacia lo que consideran lo más primitivo, por tanto inferior. Si atentamente observamos, la mayoría de los llamados blancos, genética y/o culturalmente, en su actitud y comportamiento común, en cualquier campo o actividad humana, tienden a mirar desde ellos hacia abajo. Pues en su psicología de formación esta claro que ellos son los mejores del mundo, desde ninos aprenden quienes son paises desarrollados y quienes son subdesarrollados. No se diga, pues que hasta dios es blanco, rubio, de ojos azules.

En cambio, los más o menos cobrizos, unas veces alzan su cabeza y otras veces se agachan. Mientras más morena o negra es la persona, casi nunca mirará a alguien por debajo. Es un sentimiento de superioridad o inferioridad, por tener tal o cual color de piel. No se mide a los seres humanos por lo que son, sino por el color que tienen.

Nunca para referirse mal de una persona dicen: blanco tal y cual. Siempre está a flor de labios, el negro, el indio, el aborigen, el salvaje, el longo, el runa, el verdugo, el rocoto en cuyos sustantivos se encierran adjetivos peyorativos, es decir, encerrando en si mismo el concepto de denigración. La mayoría de los países llamados latinoamericanos giran alrededor del color cobrizo, y siempre están a la cola o a los extremos de cualquier clase de evento internacional, inclusive en las fotografías de los presidentes de la República. La pregunta es: ¿porqué y cómo nos convencimos de ello?. ¿Acaso hay un problema genético del que debemos culpar a la naturaleza o a dios?.

La vanidad blanca llegó con Hitler a la cúspide de la xenofobia racial, en su denodado afán de imponerse al mundo como la raza más linda, inteligente, pura, desarrollada, (los psicológos llaman a esto complejo de superioridad). La vanidad aria y anglo-sajona interpuso a lo blanco, bien blanco, como el símbolo del desarrollo humano, como la forma más alta de la inteligencia universal, es decir, como la más grande de las razas. Asi, hasta para medir la belleza hay que partir desde los gustos y caracteres blancos, tal como en los concursos de belleza de Miss Universo, donde esos prototipos de lo bello se han impuesto como los referentes de lo más lindo a nivel mundial. Incluso las negras que ganan, son aquellas que tienen rasgos fisicos de corte occidental.

No nos olvidemos de los 6´000.000 de judíos muertos, o del KU KUX KLAN en Estados Unidos, o del apartheid en Sudáfrica. Genocidios éstos, que no se comparan con el etnocidio suscitado en América. Se calcula que la población roja (indígena) bordeaba los 200 millones de habitantes, de la cual perecieron por las distintas vías o plagas (viruelas, hambre, esclavitud, tributos...) como decía el Fray Toribio Motolonía, mas o menos unos 150 millones de personas.

Pero a medida que va saliendo a la luz, todo aquello que fue ocultado por quienes tenían que justificarse a si mismos y a la humanidad entera por lo que hicieron, la imagen de Colón se derrumba más rápidamente que su carabela Santa María que encalló en un arrecife de coral frente a la isla que denominaron "La Española". A los 500 años la reputación de los antiguos y nuevos "Colones" se encuentra en una cuerda floja a punto de desmoronarse. En Haití descendientes de esclavos negros africanos bajaron a Colón de su pedestal y lo arrojaron al mar. En Quito, las estatuas de Colón han sido cortadas la cabeza y las piernas, y pintadas con la esvástica nazi. El Consejo Nacional de Iglesias de Estados Unidos que agrupa a 32 denominaciones protestantes, aprobó una resolución que declaró a 1992 como "año de reflexión y penitencia" por la "invasión" que "produjo un racismo con respaldo eclesiástico... genocidio, esclavitud, destrucción del medio ambiente y explotación de la riqueza de la tierra". El Consejo Episcopal de Ministerios Indios de los Estados Unidos en octubre del 92 realizó una ceremonia "alternativa" para "conmemorar los 500 años de supervivencia cultural". Hans Koning, biógrafo y crítico de Colón, comenta que "celebrar a un hombre que de hecho, desde el punto de vista indio, era peor que Atila " ..." es casi obsceno". El escritor español Rafael Sánchez Ferlosio, dijo que "resulta asombroso y hasta cínico que todavía haya quien sostenga de que en América hubo fusión de razas y culturas". José Barroso, alcalde del Ayuntamiento de Puerto Real, piensa "! de que no hay gloria histórica que deba levantarse sobre la humillación y el paleo de los vencidos". Para el ensayista español Fernando Savater, "lo que hace menos verosímil esa dramatización conmemoratoria es que todos los papeles han sido escritos a partir de los conceptos acuñados por los vencedores... La única forma lícita de "celebrar" el descubrimiento de América no puede ser la autosatisfacción de los fuertes ni el lamento masoquista que no reconoce sus propios orígenes... Quizá por eso haya tanto de obsceno en cualquier "celebración" satisfecha de lo irremediable".

Pero el asunto de fondo no es racial, sino este seria otro discurso racista desde el otro lado. Seria pensar que lo blanco es malo al contrario de lo que hoy se piensa que es bueno. Hoy se actua en terminos raciales en el comun de la gente y en el diario convivir, pues la primera reaccion es observar quien es mi oponente al otro lado. En Europa se habla mucho en estos tiempos de los matrimonios blancos, que significa que los europeos deben cuidar su raza y cultura. Lo que no significa que haya excepciones, pues paradójicamente han sido descendientes de blancos los que han colaborado para que el pensamiento de los pueblos de tradición emerjan mas efusivamente en este tiempo.

Ningun color, ni raza, ni cultura, ni pueblo es malo ni bueno, ni mejor ni peor, ni superior ni inferior; simplemente diferentes y los conceptos de progreso y desarrollo son relativos. Pero es indudable que la mentalidad de los blancos tiene que alcanzar humildad y de los otros autoestima, para mirarse de igual a igual. Es una cuestion de convivencia cultural, de despojarnos de arrogancias y prepotencias de cualquier clase y posición, para interactuar como seres humanos realmente civilizados y cultos, que significa respeto y responsabilidad conmigo mismo y los otros. Si no hay respeto no hay nada.

ATAWALLPA OVIEDO


 

 

CARTA DE UN JEFE INDIO A LOS GOBIERNOS DE EUROPA


Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuautémoc, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que se la encontraron hace quinientos años.
Aquí pues nos encontramos todos: sabemos lo que somos, y es bastante.
Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por judas a quienes nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo.
También yo puedo reclamar pagos. También puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias. Papel sobre papel, recibo sobre recibo, firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque es pensar que los hermanos cristianos faltan a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, igual que Caín, matan y después niegan la sangre del hermano! ¿Genocidio? ¡Eso sería dar crédito a calumniadores como Bartolomé de las Casas que califican al encuentro de destrucción de Las Indias, o a ultrosos como el doctor Arturo Pietri, quien afirma que el arranque del capitalismo y de la actual civilización europea se debió a la inundación de metales preciosos! ¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de varios préstamos amigables de América para el desarrollo de Europa. Lo contrario sería presuponer crímenes de guerra, lo que daría derecho, no sólo a exigir devolución inmediata, sino indemnización por daños y perjuicios.
Yo, Guaicaipuro Cuautémoc prefiero creer en la menos ofensiva de las hipótesis. Tan fabulosas exportaciones de capital, no fueron más que el inicio de un plan Marshalltezuma para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, defensores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
Por eso, al acercarnos al Quinto Centenario del Empréstito podemos preguntarnos:
¿ Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable, o por lo menos productivo de los recursos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no. En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, armadas invencibles, terceros Reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin más que acabar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como Panamá (pero sin canal).
En lo financiero han sido incapaces -después de una moratoria de 500 años- tanto de cancelar capital e intereses, como independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta el Tercer Mundo. Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman conforme a la cual una economía subsidiada jamás podrá funcionar. Y nos obliga a reclamarles -por su propio bien- el pago de capital e intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos.
Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a los hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas flotantes de un 20 por ciento y hasta un 30 por ciento que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de un 10 por ciento anual acumulado durante los últimos 300 años. Sobre esta base, aplicando la europea fórmula de interés compuesto, informamos a los descubridores que sólo nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, ambas elevadas a la potencia de trescientos. Es decir un número para cuya expresión total serían necesarias más de trescientas cifras, y que supera ampliamente el peso de la tierra.
¡ Muy pesadas son estas moles de oro y de plata! ¿Cuánto pesarían calculadas en sangre? Aducir que Europa en medio milenio no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar este módico interés sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.
Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero sí exigimos la inmediata firma de una carta de intención que discipline a los pueblos deudores del viejo continente; y los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa que les permita entregárnosla entera como primer pago de una deuda histórica.
Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota que les impide cumplir con sus compromisos financieros o morales. En tal caso nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la bala con que mataron al poeta.
Pero no podrán. Porque esa bala es el corazón de Europa.